1. La educación Musical 01Importancia de la Educación Musical

 

“La meta no es hacer músicos profesionales. Si eso ocurre, bienvenido sea. Lo que es quizá mucho más importante es preparar al niño para sentirse a gusto con la música, tanto al escucharla como al interpretarla, mientras continúa con su vida diaria y disfruta la vida al máximo”. (E.E.Gordon)

 

Que el desarrollo intelectual y cognitivo en el individuo se ve favorecido de todas las maneras a través de la estimulación musical es algo que no es nuevo ni por descubrir. Las primeras etapas evolutivas del desarrollo son aquellas en las que se producen el mayor número de conexiones neuronales y demostrado está que la estimulación musical favorece este proceso. Además, la memoria musical es una de las informaciones que más se tarda en perder durante el envejecimiento.

 

El siglo XX ha visto desarrollarse numerosas metodologías relacionadas con la educación musical. En su transcurso, las propuestas metodológicas y teóricas se han ido sucediendo y multiplicando a una velocidad cada vez mayor. La aportación de numerosos pedagogos musicales como Edgar Willems, Jaques-Dalcroze, Maurice Martenot, Zoltán Kodály, Carl Orff, Shinichi Suzuki, Murray Schafer o Edwin Gordon entre otros muchos han hecho que la educación musical sea posiblemente la que mayores y más interesantes enfoques pueda tener dentro de todas las áreas didácticas.

 

Todo esto ha llevado desde el año 2003 a la asociación de Cádiz Aula Sonora a trabajar en el campo de la educación musical infantil. Estimular y formar musicalmente a los niños y niñas desde su nacimiento hasta el punto que ellos mismos quieran decidir. Hacer de la música y de la educación musical un aprendizaje útil y divertido que complemente su formación y lo desarrolle más y mejor como persona.

 

 

Objetivos de la Educación Musical

 

Desde el punto de vista didáctico, formativo y educativo, los principales objetivos de la educación musical son el desarrollo de la sensibilidad musical, la vivencia de la música, la comunicación y la expresión a través de la música. Hemsy de Gainza (1977) sintetiza esta idea al afirmar que el objetivo más importante es “conectar al hombre con su entorno musical y sonoro, descubrir y ampliar las vías de la expresión musical, en suma “musicalizarlo”. Esto conlleva el desarrollo del interés y el placer por acercarse a la música en sus diferentes facetas: como oyente comprensivo, como intérprete y como creador. Algunos de los objetivos generales son:

 

–       Que el niño ame la música y se exprese a través de ella.

–       Que forme valores que lo inicien en el goce estético.

–       Que pueda beneficiar su respiración, articulación causa-efecto y la higiene de la voz.

–       Que aumente la capacidad de memoria, atención y concentración.

–       Experimentar satisfacción por algo logrado.

–       Estimula la creatividad y la imaginación infantil.

–       Que logre un buen cultivo de la voz, oído, ritmo y sensibilidad musical.

 

Como docentes profundamente implicados con nuestro trabajo, algunos de los principios que nos fijamos dentro de esta tarea son:

 

–       Se deben contemplar los principios relativos a la evolución natural, instintiva y espontánea del alumnado: sentir antes de aprender.

–       Es importante la motivación del alumnado, la estimulación de la autoestima y la potenciación del trabajo colaborativo.

–       Debe ser una educación musical basada en la creatividad, la improvisación y la expresividad.

–       Debe desarrollar la capacidad sensorial perceptiva, la capacidad de relajación y concentración y la valoración del silencio.

–       Debe desarrollar las capacidades rítmicas, motrices y expresivas del cuerpo.

–       Debe desarrollarse la capacidad de entonación y del oído interno de un modo natural.

–       Es imprescindible facilitar y simplificar la lectura rítmica y melódica con propuestas diversas y no excluyentes.

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