Música para bebés: La importancia de la estimulación musical temprana.

“La meta no es hacer músicos profesionales. Si eso ocurre, bienvenido sea. Lo que es quizá mucho más importante es preparar al niño para sentirse a gusto con la música, tanto al escucharla como al interpretarla, mientras continúa con su vida diaria y disfruta la vida al máximo”. (E.E.Gordon)

Siempre que le decimos a alguien que trabajamos la música con bebés nos hacen las mismas preguntas: “¿y los bebés pueden hacer música?”, “¿no se debería empezar más tarde?”. Incluso en alguna ocasión hemos tenido que oír la barbaridad de: “¡pero si los bebés no entienden!”

La cuestión es bien simple: si piensas que tu niño te escucha y entiende cuando le hablas, si piensas que tu niño reacciona ante tus estímulos de comunicación oral, también deberías aceptar que tu niño también reacciona ante los estímulos de comunicación musical y que está haciendo un trabajo en su cerebro con esa información que le estamos dando.

Tras esa imagen de fragilidad que tiene, un bebé es un individuo que desde el mismo momento en que nace (incluso antes), está realizando un proceso intelectual en su cerebro con todos los estímulos que tiene a su alrededor. Es más, el mayor desarrollo en el cerebro de una persona a lo largo de toda su vida será precisamente en estos primeros años de vida.

La expresión musical es un aprendizaje adquirible desde el momento en que nacemos. Nuestra capacidad de aprender nunca es más alta que en el momento del nacimiento. Los grandes avances en neurociencia nos han demostrado científicamente lo que ya suponíamos: en esa etapa de los 0 a los 36 meses es cuando se van a realizar el mayor número de conexiones sinápticas en el cerebro, donde se produce la mayor explosión en la formación de vías específicas de conexión. Además se producen las primeras podas sinápticas, que implican cerrar conexiones que no se utilizan. Por tanto esta es una ocasión inmejorable para realizar un estímulo y trabajo musical aprovechando la plasticidad natural del cerebro. Aquella expresión tan usada de “los niños son esponjas” tiene una base científica. Si a esto le sumamos el hecho demostrado de que no existe casi ninguna parte del cerebro que no se vea afectada por la música (S. Koelsch, D. Levitin, O. Sacks), ya nos sobran los motivos.

El planteamiento de nuestro trabajo musical con los bebés está basado principalmente en las teorías de Edwin E. Gordon y su “Music Learning Theory” y en el desarrollo de estas teorías a través de la metodología de “Música in culla”®. Nuestro profesorado tiene una formación de más de 90 horas sobre esta metodología en la Escuela Afinarte (Madrid), (la única en España perteneciente a la red de Escuelas Musica in Culla y acreditada para dar esa capacitación) y de más de 30 horas sobre la “Music Learning Theory de E. Gordon” en el Aula de Música con Corazón (Madrid), perteneciente al IGEME (Instituto Gordon de Educación Musical España). En estos últimos años hemos desarrollado más de 600 sesiones de “Música para bebés” en Cádiz y Conil.

Este planteamiento es bien simple: del mismo modo que el niño adquiere de un modo natural la competencia comunicativa y la expresión oral tiene la misma capacidad para adquirir la competencia de la expresión y comunicación musical. Todo consiste en proporcionarles y estimularlos a través de elementos y estructuras musicales que favorezcan la construcción del pensamiento musical de un modo sencillo y natural.

Se calcula que tan solo un 2% de las personas padecen amusia. Somos seres musicales. Todos nacemos musicales, la cuestión es potenciar y desarrollar esas capacidades innatas o bien dejar que se vayan atrofiando poco a poco por la falta de estimulación.

En las clases de música para bebés no esperamos que el niño responda ante los estímulos musicales inmediatamente del mismo modo que tampoco se espera que el niño hable y responda ante los estímulos verbales al momento, pero sí sabemos que se está produciendo un trabajo de interiorización ante estos estímulos que serán los elementos que formen su aprendizaje musical. Esa respuesta puede venir posteriormente en su casa, en el parque, mientras juega solo/a en su habitación…

Para este trabajo es fundamental la participación de los padres/madres, que tendrán un papel de gran importancia tanto en el trabajo a realizar durante las sesiones como en la musicalización posterior en sus casas y fuera del aula.

Dejar también claro que la clase de “Música para bebés” no es un espacio para aumentar el repertorio del cancionero infantil de vuestro pequeño. Damos por hecho que ya escucha música. En casa, en el coche, en el cole… entendemos que el niño ya está expuesto a suficiente repertorio musical variado dirigido tanto para él/ella como para vosotros y vuestros propios gustos musicales. Nuestro trabajo en “Música para bebés” va mucho más allá.

A pesar de que ya hemos dicho que el trabajo musical afecta a todas las partes del cerebro y favorece el desarrollo de otras capacidades no musicales no estamos afirmando con esto que este trabajo en la infancia sea un medio para crear niños superdotados o más listos. Hay otros componentes que influyen en el mayor o menor desarrollo intelectual del individuo y ahí entra en juego por ejemplo la teoría de las inteligencias múltiples (H. Gardner). Pero es que tampoco es ese nuestro objetivo: debemos preocuparnos por potenciar individuos musicales, que integren la música en sus vidas como un medio para hacerla más bonita, donde se puedan expresar musicalmente como una herramienta de habilidad social y para su goce personal, no con un fin exclusivamente artístico.

Como educadores pensamos que nunca es demasiado pronto para comenzar con el trabajo de la educación musical, sobre todo si de un arte tan bello y cercano como la música estamos hablando.horarios-musica-para-bebes-2016-2017

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